¿Prefieres ganar 5,000 dólares con 150 pizzas que 5,000 dólares con 300 pizzas?
Las aplicaciones de pedidos de terceros han revolucionado la forma en que los consumidores interactúan con las tiendas, tanto para bien como para mal. Si bien estas plataformas pueden ofrecer acceso a una base de clientes más amplia, también conllevan un costo considerable que va más allá del dinero.
Captación de nuevos clientes
Las aplicaciones de pedidos de terceros, como Uber Eats, DoorDash y Grubhub, pueden exponer a tu negocio a un grupo de clientes potenciales en nuevos mercados y segmentos demográficos. Esto puede tener un costo de hasta el 30 % del valor total del pedido. Es un precio justo por captar un nuevo cliente, pero no es una solución viable a largo plazo.
La clave es considerar estas aplicaciones como herramientas para captar nuevos clientes. Si el primer pedido que un cliente te hace es a través de Uber Eats, todos los pedidos posteriores deberían provenir directamente de tu sitio web o de un socio de pedidos propio que cobre una tarifa fija.
Precios más altos en el menú
Podrías aumentar tus precios en las aplicaciones de terceros para compensar las comisiones de hasta el 30 % —lo que convertiría un pedido típico de 22 dólares en el local en uno de 30 dólares en la aplicación de entrega—, pero tu cliente promedio no sabrá que el precio se está incrementando debido a las exorbitantes comisiones de las aplicaciones.
Esta experiencia puede generar una menor confianza en tu restaurante, ya que los clientes podrían pensar que se están aprovechando de ellos. O bien, podrían pensar que ese es el nivel de precios de tu restaurante en general. A su vez, podrían evitar ir a tu restaurante, a pesar de que los precios reales de tu menú sean justos y razonables.
Rentabilidad
El costo juega un papel crucial en tu decisión de registrarte en las apps de entrega a domicilio. Dado que las comisiones suelen llegar hasta el 30 %, debes evaluar si el aumento en el volumen de ventas justifica el gasto adicional.
Es una cuestión fundamental de eficiencia y rentabilidad. ¿Cuántas ventas más se necesitan para compensar las tarifas más altas? ¿Vale la pena el trabajo adicional, los insumos y el tiempo necesarios para lograr ganancias comparables? En muchos casos, los gastos generales asociados con la producción y entrega de un mayor volumen de pedidos significan trabajar más duro para obtener menos ganancias.
En otras palabras, ¿no preferirías ganar 5,000 dólares con 150 pizzas en lugar de 5,000 dólares con 300 pizzas?
La disyuntiva del control
Cuando dejas que plataformas externas se encarguen de la preparación y entrega de los pedidos, estás cediendo el control sobre la experiencia del cliente. Como dueño de una tienda, te enorgulleces de ofrecer a tus clientes un servicio excepcional y un producto de calidad. Sin embargo, es posible que las aplicaciones de entrega y sus repartidores no estén a la altura de tus estándares.
Te están robando tus datos
Las apps de entrega de terceros están, literalmente, robando los datos de tus clientes. A estas apps no les importa si tus clientes vuelven a hacer un pedido en tu tienda; lo único que les importa es que vuelvan a hacer un pedido desde su app.
Este conflicto de intereses implica que tus clientes recibirán correos electrónicos, notificaciones push y mensajes de texto en los que se promocionarán restaurantes que compiten con el tuyo. E incluso si quisieras obtener esos datos de los clientes para poder hacerles publicidad tú mismo, no te los darían.
La mejor manera de aprovechar las aplicaciones de terceros
Sé prudente al usar aplicaciones de entrega de terceros. Si bien ofrecen beneficios innegables, como mayor visibilidad y comodidad, también conllevan desventajas que pueden salir caras.
En resumen: las aplicaciones de terceros pueden traerte nuevos clientes, pero no puedes permitirte pagar una comisión de hasta el 30 % por cada pedido. Subir los precios en las aplicaciones de entrega a domicilio afectará tu relación con los clientes y, con el tiempo, estas aplicaciones redirigirán a tus clientes hacia restaurantes de la competencia.
